December 2012

No sé exactamente por qué, pero siempre nos llamó la atención Oscar Niemeyer. Ninguno de los dos estudió arquitectura, pero nos atrajo su visión, sus bocetos y su manera de tangibilizar ideas.
Siguiendo esa atracción, en el 2008 nos embarcamos rumbo a Brasilia. Ya en el aeropuerto a la policía aeroportuaria le sonó raro nuestro destino final (ninguno de los dos tenía pinta de arquitecto).
– ¿A qué van a Brasilia?
– A sacar fotos personales.
Llevamos nuestras cámaras, un equipo portátil de flashes, las máscaras y un plan perfecto de producción (correr y registrar los emblemáticos edificios de Brasilia a lo largo de 7 maratónicos días).
Poco antes de empezar a fotear, el Vocalino que estaba destinado a correr se lesionó. Y el plan se volvió “descubrir el nuevo plan”. 
Compartimos muchas charlas y recordamos una anécdota que nos contó nuestro padre cuando quedó perdido en medio de dos rutas. 
Unimos el pasado, una historia que nos contó nuestro padre, la nuestra, el hecho de estar perdidos sin plan en una ciudad creada en medio de la nada, y Oscar Niemeyer. 
Si bien nos faltó mostrárselo a Oscar N. nos hizo muy bien homenajearlo a nuestro modo, cuando él aún estaba vivo.
Turista Brasilia. Brasilia, 2008. (click en la foto para ver mejor)